11 ene. 2016

EL CIELO DE NOCHE




-Mamá ...
- Dime.
- Puedes descargarte al teléfono la aplicación esa del cielo?
- ¿ Qué ?
- ¡ Que sí !, esa que señalabas al cielo con la pantalla, y te decía dónde estaba el cinturón de Orión y Mercurio, y Casiopea y la Luna y todo eso. ¿ No te acuerdas ?
- Ah, sí... Sky Maps, venga vale, vamos a hacerlo y salimos al banco del muelle ahora que ya es de noche. El cielo de noche sobre el mar es otra cosa eh... vaya manta de estrellas.
Es como la otra cara de la moneda, el sol y la luna, ying yang, el día y la noche. Diferentes completamente y al mismo tiempo unidos, inseparables. Como tú y tu hermano.
- A mí no me da miedo bañarme en el agua de noche.
- Bueno, a mí... un poco, yo no me iría nadando lejos de la playa en la noche, la verdad, por aquí se han visto calderones alguna vez acercarse hasta el muelle.
- ¿ No te acuerdas que en el verano nos bañamos un día a las doce de la noche ? ¡ Todos ! los cuatro, la familia.
- Sí, perfectamente, en el solsticio de verano. Casi era de día cuando entrábamos al agua, estaba caliente, y la arena llena de niños jugando. Fue una gozada. La celebración de la vida, lo llamo yo.
- Qué molón es el cielo...Mira, está abierto el carrito de Manolo. Vamos a comprar unos manises.
- ¿ Te ha gustado este rato ?
- Sí, mucho. Tengo frío, llévame en brazos por fa.
- Anda ven aquí... dentro de poco ya no podré contigo...