14 nov. 2016

La fiesta del Pastor.


Eduardo Liébana estuvo en León. 28 Septiebre



De la calma y del paso lento del tiempo.


La madera viva y seca

La madera viva y seca
la piel dulce y suave
el clavo herrumbroso y combado.

La caldereta..


Al amanecer

Al amanecer,
lo invisible y el tiempo
y la realidad.

El auténtico descubrimiento

El auténtico descubrimiento
no es subir a lo más alto
para ver nuevos paisajes,
si no...
ver lo que ya hay

con otros ojos.

Texturas de viernes


19 oct. 2016

Dejando atrás...

Dejando atrás el mar y el monte pelado y punzante para regresar a la Tierra cercana, los pantanos amables y tranquilos, con ese silencio de la roca, los árboles y el verde... uhmmm el verde...

A mí... plin.


¿Salimos? Parece que no llueve...


Patrones

Patrones.
Texturas.
Pautas.
Moldes.
Prototipos.
Muestras.
Figurines.
Plantillas.
Modelos.
Horma.

Modelo...
¿En cuál encajas?

Jugando con la luz. Doble uve.


Texturas


Unas puertas se abren y otras se cierran...

Y todo pasa...

Y todo pasa
hasta el mejor momento
todo se esfuma.

Eduardo Liébana en León


Eduardo Liébana visitó León para una conferencia sobre sanación espiritual.
La respuesta fue muy buena. Unas 260 personas se acercaron a la salón de actos de Alfonso V para escuchar de primera mano a Eduardo Liébana.
Organizado por el Centro de Yoga de León- Burgo Nuevo
Todo un placer.

Iniciando travesía

Iniciando travesía
con todo el ancho azul por delante
el brillo del tiempo
presente
en el agua del mar.

Missing CCAN

Echando de menos aquellas jam de los miércoles en el CCAN...
Las escaleras, la buhardilla, la chimenea y los discos, las mesas y los bancos, las luces y las artes....el lugar donde todo era posible.
Aquí una escena con Nilo Gallego, Gonzalo, Tama Rodriguez, Aziza, Roberto Bandin, ...

Ventanas y ventilaciones.


La hora azul


31 ago. 2016

Aquella casa, al final del espigón...


Ahí vienen...


TE ENSEÑO, ME ENSEÑAS...

-Me gusta mucho hablar con la abuela por teléfono. Voy a llamar. Tengo que recordarle que cuando vaya a ver a Kali tiene que acariciarla muy suave detrás de las orejas, y que la acaricie hasta que ponga el motorín de ronroneo.
- Ya veo que te encanta, tienes unas conversaciones con ella de media hora... Ella también sabe preguntar. Está muy bien. Aunque cuando yo estoy fuera y llamo me despachas rápido con un "te quiero mamá" y ahí me dejas.... Bueno, coge el teléfono fijo y llama y hablas un rato.
- No contesta nadie...se habrán ido con la moto por ahí a subir puertos, que les encanta...
- Pues seguro. Ahora en verano es estupendo. A la abuela le chifla.
- Mira mamá, te voy a hacer un truco con las cartas que me enseñó el abuelo. Ven. Eliges una de todas estas que tengo aquí. Y ahora yo te voy a decir cuál es, sin verla.
- Sí... los trucos de magia del abuelo, ja ja ja, a ver cómo te sale.
- Todavía tengo que practicar un poco...
- Sí, porque se te ve un poco el truco del almendruco.
- El abuelo también "sabe desaparecer" cosas. Lo tira hacia el techo y ya no lo ves. Se quedan las cosas por ahí, por el aire, y cuando él quiere ¡Las hace bajar otra vez!
- Qué bueno, a ver si aprendes a hacerlo tú y me lo enseñas.
Mira, yo te voy a enseñar otra cosita:
Es algo para calmar los ojitos, es muy fácil, te gustará....
Frotas una palma de la mano contra la otra, así, muchas veces, mira qué calor le llega a toda la palma al frotar....después haces como una forma de concha de mar con cada mano, así, y después te cubres los ojos con esa conchita, los ojos están abiertos y ven la oscuridad y también reciben el calor, y descansan en esa cuevita. Los ojitos tuyos no se cansan de mirar en todo el día, son muy activos, están descubriendo el mundo.
Siente ese calor. Vuelve a hacerlo y deja que el cuerpo reciba lo que está pasando.
Simplemente no lo impidas. Escucha. Aunque sean unos instantes.
- Me gusta mamu.
- ¿Mamu?
- Sí, Mamu Sadu. Me gusta llamarte Sadu, y a papá le llamo Chaco, o Pacharra.
- Bueno, si es el nombre que me toca... pues Sadu. ¿Tú sabes lo que es un Sadhu?
- No.
- Son hombres, indios, renunciantes, que ya están en la última etapa de su vida, después de estudiar, y ser papás. Se dedican a peregrinar, y no quieren ninguna atadura con los bienes materiales. En India hay muchísimos, millones de sadhus, la gente les da de comer, ellos imitan a Shiva, el del tridente, se pintan tres rayas con ceniza en la frente, que quiere decir que no quieren saber nada del egoísmo, del deseo ni de la fantasía, muchos llevan ropas de color azafrán, símbolo de la sangre fértil de Parvati, que es la mujer de Shiva.
Y siempre están meditando. Tienen un aspecto que impresiona, y los hay que también van desnudos, cubiertos de cenizas.
En nuestra civilización esto sería imposible... aquí estamos todos bien vestiditos y atados a los bienes materiales, al egoísmo, a la tecnología, a la ilusión, Maya... Y nadie da dinero a nadie para que siga un camino espiritual, así, de una manera tan tranquila. Todo esto aquí no se valora. Allí son hombres santos. Y se respeta.
- Mira mamá, ahora yo te voy a enseñar algo, mira, cuentas uno, dos y tres y tienes que sacar piedra, papel o tijera. Con la mano, con los dedos. Así, así y así. Y si coincidimos entonces tienes que hacer lo que yo te pida. Soy el jefe.
- Pero qué listín eres... y ... ¿qué me vas a pedir?
- Ese bizcocho que haces con plátano y chocolate... pero te ayudo a hacerlo, y que sepas que a mí también me gusta ir desnudo, como a los sadhus.

Autorretrato entre los extractos mágicos.


El drago seco mira al mar ansioso de agua dulce.


Sopla viento de norte


Fruteros canarios



DE LECTURAS Y RESPETOS

-¿Qué estás leyendo mamá?
- Un tranvía en SP, de Unai Elorriaga.
-¿Te gusta?
- Sí.
- ¿Me lees un poco?
- Vale, te voy a leer este parrafito con el que termina el capítulo ...: "Roma abrió los ojos como se abren los cubos de basura y se le llenaron de hormigas, rojas y negras, malas algunas, amables en general. Sin pensarlo mucho o habiéndolo pensado demasiado, Roma se puso delante de Marcos, esperando. Marcos siguió leyendo hasta que se dio cuenta de que alguien le estaba mirando. Levantó los ojos y se le llenaron de hormigas, rojas y negras, comunes dos o tres, librepensadoras la mayoría. -¿Roma? -Roma, dijo Roma, y se giró con la paciencia con que un gato se come una aceituna..."
-¿Qué te pareció?
- Bueno, como raro. ¿Sabes una cosa mamá?
- No...
- Pues que Manolo, va a jubilarse, el del kiosco. Yo creo que es muy joven para jubilarse, porque yo voy al kiosco y todavía sigue siendo Manolo.
- Esa sí que es buena....
- Qué tonto...con lo bien que está en el kiosco, ahora se va a aburrir muchísimo.
- Pero ¿tonto por qué? No podemos criticar así. Hay que tener respeto por los demás. Casi no conocemos nada de su vida... ¿Sabes una cosa? criticar y condenar es lo fácil. Yo también lo he hecho, y hay personas que te llevan a este tema más fácil que otras...
Lo difícil es ponerse en el lugar del otro, y ser compasivo. Escuchar con el corazón.
Ayer leía algo muy bonito sobre el respeto y la compasión, te lo tengo que leer. Es ese librito que me regaló Óscar.
- Mamá, que lo sepas, lees los libros más aburridos del mundo.
- ¿Ah sí ?
- Sí, un rollazo.
- Pero...lo que os leo a vosotros no... y la cantidad de pelis y series que os he ensañado tampoco ¿no?... disfrutasteis muchísimo con el libro de adivinanzas... ¡o con los noventa y seis capítulos de Mazinger Z...!
- Mazinger no nos lo enseñaste tú. Lo descubrimos nosotros en tu ordenador.
- Ja, ja ja, pero ¿quién lo puso para que lo encontrarais?... Igual que a Pipi, a David el gnomo, Ruy, Flipper el delfín, al Maquinista de la General, al Capitán Ahab... y cientos más. Las series que vi yo en mi infancia.
- A mi esas ya no me gustan. Ahora me gustan otras.
- Ya...venga vamos a dormir. Tú a la ranurita... y tú, ven aquí gatín.
- A mi me encanta quedarme dormido así, encima de mamá, porque estás mullidita, como un colchón....
- Si vais al otro mundo llevadme con vosotros, eh...

Pasa y siéntate en nuestro sofá burdeos


Batiendo el viento.


Las luces y las sombras


La playa se acuesta.


Como te iba diciendo...


La ducha de tres en tres.




La agitación




NOCHEVIEJA DE VERANO

- Oye mamá...
- Dime, amore meu.
- ¿A ti se te ha congelado alguna vez algo en la montaña? un dedo, o la nariz o algo...
- Pues no, no se me ha congelado nada... aunque alguna vez he pasado muchísimo frío, pero yo no arriesgo tanto cariño. Eso les ocurre a los que son muy entusiastas, a los que suben ocho miles, los locos de las cumbres y la escalada.
- ¿Qué son ocho miles?
- Son las montañas más altas del mundo. Hay catorce. Algunos tienen nombres preciosos, como el Annapurna, el Shisha Pangma, el Everest... el que menos me gusta es el K2. No me gusta ese nombre para una montaña tan magnífica.
- ¿Tú los has subido?
- No cariño, el pico más alto que he subido es Peña Ubiña, que ya es alto. No me gusta poner en peligro la vida, arriesgar mucho, tanto que a veces ves la muerte muy de cerca, un tropiezo, un viento fuerte, una mala pisada y bye bye love....
Lo de las cuerdas, y la nieves perpetuas no es para mí. Yo prefiero las botas por tierra y sin mucho desnivel. Para todo esto hay que estar muy preparado, despacio, controlando la presión, y mirando muy de cerca la meteorología... por si acaso.
- Yo anoche estuve en el otro mundo. Estaba en una casa colgante preciosa, y había nieves perpetuas. Invité a la abuela allí, y también a Kali, con su pelusina por todo el cuerpo.
- Deliciosa gatita.... y qué hacíais allí.
- Bueno, Kali estaba encima de una nube y saltaba al otro lado del horizonte. Lo mejor que tenía la casa es que estaba en un acantilado muy bonito, la abuela se comía dos helados a la vez y debajo había "conectadores"
- ¿Qué son conectadores?
- Pues son unas máquinas en las que si te montas, llegas en menos de una hora a cualquier parte del planeta. Vas por debajo del agua, en túneles de cristal. Y durante el viaje, puedes ver a todos los animales submarinos, por las ventanas enormes, o en grandes pantallas que hay en el interior. ¡Todo para tu diversión!
- Pues suena fantástico la verdad, como en el canal de la Mancha entre Calais y Dover, pero mucho más largo.
- ¿Tú has viajado en ese tren por el mar?
- No. Pero he estado por esas costas, y he dormido en campigns frente a esos mares. Hay un tráfico impresionante y unas mareas muy vivas. Un día iremos al Mont Sant Michel, y veréis lo que hacen allí las mareas, eso sí que son aumentos y descensos. Increíble lugar. Si estuviera en India sería sagrado, fijo.
- Oye mamá, ¿vamos a hacer hoy la Nochevieja?
- Ja ja ja, vale. La nochevieja de verano. Tengo un pulpo, unos chocos y unas viejas que me ha traído Juan Carlos, recién pescadito.... ¡Y también tengo uvas! ¡Banquete!
- Vale, pues yo voy a hacer unos cucuruchitos para poner las uvas.
¿Cuántas había que poner?
- Doce en cada uno, cariño.
- Y después de cenar vamos a la playa? y ... ¿ponemos la radio como el año pasado y bailamos en la arena? ¡El caballito de palo!
- Vale... si no caéis rendidos antes...
Nunca se sabe lo que te depara el destino, quince de agosto, unos con el día del Watusi, y aquí nochevieja... Así es la vida...


Falafel de lentejas.

Cocinar con tiempo, cocinar a gusto,
Tiempo de verano y de falafel de lentejas con mojos caseros

Amapolas narajas en un domingo de agosto.


Buenos tiempos para la lírica...


En el puerto, el ajetreo.