14 ene. 2016

DON JUAN Y EL DHARMA






- Chicos, ¿entendisteis lo que le estaban diciendo esa pareja de alemanes a Don Juan ?
- ¿ Dónde ?
- En el banco del muelle, hace un minuto.
- Ah sí, lo de la fortuna.
- Sí, le decían: "es un usted un hombre afortunado, por tener todo esto aquí delante cada día", y señalaba la bahía con el brazo y con la cabeza y con los ojos.
- Siempre está ahí.
- Quién, ¿Don Juan ?
- Sí, siempre está ahí por las mañanas.
- Es cierto, qué hombre... ya es muy mayor, Don Juan es un pescador de toda la vida, y a la vez un hombre de conocimiento. Cuántas vueltas les habrá dado a estos mares... Ahí está, mirando, observando...
Si un hombre puede observar y ver, tiene todos los poderes a su disposición, amigos.
- Mamá, cierra los ojos.
Toma, esto es un Anillo de Poder, puedes ponértelo y pedir un deseo.
¡ Sólo uno eh ! Y no te lo quites. Para que se cumpla tiene que caerse él solito , y salir un humito.
- Ok. Gracias cariño, trae. Pero seguid observando a Don Juan, cómo observa, ¿ no veis ? Mirad sus ojos, cuántos secretos guardará...cuántos amaneceres habrá visto...más de los que vosotros podéis imaginar. Estará pensando en sus tiempos de juventud.
Si esa mirada pudiera hablar sola...
Probablemente no haya salido de las islas. El mar es su aliado,
¿ entendéis ?
- Sí, sí, es muy viejito. Siempre está con él esa chica vestida de blanco, como enfermera.
- Ya... Se le acabaron las excursiones en solitario a Don Juan. Ahora tiene que venir acompañado.
Le encanta venir aquí todas las mañanas, nunca va al bar.
Su conocimiento no es sólo del colegio y la universidad, sino de la vida, de la Naturaleza.
Chicos, ya es medio día. Mirad dónde está el sol.
Cuando estamos en contacto pleno con la Madre Tierra, la Naturaleza, es cuando más estamos cerca de eso de lo que hablábamos el otro día, ¿ os acordáis ?
- Ah, ¿ lo de Dios ?
- Sí. Dice un amigo muy querido, que si no sigues en tu vida un camino desde el corazón, sólo te salvan dos cosas de la destrucción:
1 Dedicar tu vida al Dharma
2 Estar en contacto pleno con la Naturaleza
- ¿ Qué era lo de Dharma, mamá ?
- Algo así como que el propósito de tu vida sea la felicidad de los demás.
- ¡ Mamá ! ¿ Pediste el deseo ?
- ¿ El deseo de qué ?
- ¡ Pues del anillo!
¿ Quieres que te diga lo que pedí yo?