6 mar 2016

Hay salida.


Concierto de Flamenco. Antonio El Pola al cante y Paco Soto a la guitarra.

El próximo 31 de Marzo tendré el gusto de presentaros un Concierto de cante flamenco y guitarra en el Gran Café, en la planta de arriba a las 20:30
Con motivo de un curso de yoga de la gran maestra Martine Le Chenic, enamorada del flamenco.
La obsequiaremos con la presencia de Antonio El Pola y Paco Soto.
Una ocasión única para todos los apasionados de este arte en la ciudad de León.
Os dejo el cartel. Se agradece la difusión a fin de que llegue a quien le pueda interesar.

El camino de las 14 estaciones


El camino de los cipreses.


La contemplación


Los arcos


Diamonds and Rust- J. Baez

La última cena

Sad eyed lady of the lowlands. R. Havens

Café España

El Café España.
20 años después ... buscaba un café en una pequeña ciudad de provincias del norte.
Tenía todo el glamour y el sabor del viejo café.
Ya no estaba. El tiempo pasa y los viejos locales con encanto, desparacen para dar lugar a escaparates de cup cakes, tiendas fashion low cost y hipsters alrededor.

La muerte


- Hoy ha empezado en el Centro de yoga una mujer muy mayor, más cerca de los ochenta que de los setenta. Ha entrado con calcetines y con gafas de sol a la sala. Completamente despistada. Con una enorme cifosis visible, aparte de otros muchos problemas invisibles pero latentes. Como un pajarín.
- ¿ Tan pequeña como un pájaro ?
- No, quiero decir tan delicada, tan indefensa. Pero a la vez atrevida, entrar a practicar con su cuerpo entre un grupo de personas mucho más ágiles y jóvenes que ella. Y allí está. Para que haga algo de pie, me tengo que poner detrás de ella y sujetarla con mi propio cuerpo. Me conmueven mucho estas cosas. Este querer mejorar cuando ya queda poco de la vida, la fragilidad, como un juguete roto... Intentaré que se encuentre mejor.
Hoy, cuando trabajaba con ella, me venía a la cabeza la imagen de alguien queriendo poner un taco taladrando, para colgar un cuadro en una pared muy vieja y desconchada.. Algo casi imposible. Ese querer estar bien, mejorar, ese aferrarse a la vida y a la salud es algo increíble.
Ayer sin embargo se ha ido el pequeño Andrés, con sólo nueve años... y pienso que no hay dios, que es un absurdo, una completa injusticia que un niño tan pequeño muera y no tenga oportunidad de vivir, de explorar, de crecer. ¿ Qué sentido tiene nacer si a los nueve años se corta la vida ? y no quiero ni imaginar el dolor que se instala en el corazón de sus padres para siempre, de sus hermanos, de su familia.
- Estaba muy malito ¿verdad ? A nosotros nos dijo el otro día, "hola Nicolás, hola Martín".
- Pobrecito mío, qué dolor. Creo que vosotros no sois conscientes aún de todo esto, la muerte y demás... uno tarda en habituarse a estas cosas... a que la vida termina, a que dejas de ver a tus seres más queridos, pero a veces es demasiado pronto, demasiado...
Mandadle un besito por el aire, le llegará, allí donde esté.
- Nosotros vimos el otro día, desde la ventanilla, un coche de esos largos, negros, con roscas de flores, y con unas vías de tren dentro por las que rueda una caja larga y la puerta de atrás estaba abierta, no había ningún muerto, creo que se lo habían llevado.
- En fin, la vida sigue, pero para esos papás quedará algo roto en el camino, imposible de pegar. Nada puede sustituir a ese pequeño.
¿ Entendéis ?
- Sí.
- La muerte es parte de la vida. Nada más empezar a nacer ya empezamos a morir. Todo es uno, es como ir en una carrera pero no sabes cuando llegas a tu meta.
- Mamá,
- Dime cariño.
- Te quiero mucho.

Un gato en La Punta

Feeling good. Nina Simone


La torre de Pixar


- Hace un día estupendo chicos, me encanta coger el coche un día libre, como hoy, y salir al monte. Luce un sol maravilloso.
¿ A vosotros os gusta ?
- Sí, nos gusta mucho, mamá.
- No hay nada más maravilloso, coche y carretera, sol, y música, hoy vamos con Nina Simone, la recordamos, porque un día como hoy murió. Y así escucháis su voz.
Vamos a hacer un viaje largo en coche hasta Andalucía, pronto. Desde el coche se ven muchas cosas, mucho cambio de paisaje.
Mirad esas torres de ladrillo, ¿ las veis ? Desde aquí justo se ven tres. Son como los faros de la tierra adentro.
- Sí, sí.
- Son chimeneas de antiguas tejeras, a mí me gustan mucho. Hoy en día son algo protegido, no se pueden echar abajo. Estoy muy de acuerdo con esto. Forman un paisaje muy especial, muy de una época en este país....
- Me gusta que sean redonditas, y de ladrillos rectangulares.
- Sí, tiene que ser muy difícil construirlas, ¿ verdad ? Hay que hacerlo muy bien desde la base, muy recto, si no... se tuercen arriba, y pasa como con la torre de Pisa.
- O sea, ¿ que la torre de Pixar está torcida ?
- Pixar no, cariño. P I S A.
- ¡ Pixar ! Pixar es Pixar.
- No Nicolás, estás equivocado. Es Pisa. No Pixar.
- ¡ Aquí no se entera nadie de nada ! Lo pone muy claro cuando empiezan las películas. P I X A R, P I X A R.
- Ja ja ja, sí, cariño, pero es que esto es otra cosa. Es de una ciudad que se llama Pisa, y está en Italia, lo que tú dices es una productora de cine.
- ¡ Qué pesados sois con la productora, oye ! Se llama Pixar.
- Nicolás, ¿ quién sabe más, papá y mamá, o tú ?
- Yo he visto mil películas Martín, y tú también, y dice P I X A R, lo de Pisa lo decís vosotros, yo no lo había oído en toda mi vida...No me importa nada de lo que decís, yo lo sé.
- Está muy bien tu tesón y tu seguridad Nico, te vendrá fenomenal en la vida, pero hay veces que tienes que escuchar lo que te dicen un poco, parar y mirar a ver si realmente te quieren decir algo, mirar si estás equivocado, hacer un poco de auto crítica, no pensar que uno lo sabe todo ya a los cinco años, ¿ENTIENDES ?
- Vosotros no sabéis qué es la torre de Pixar, y además no está torcida.

Cabeza de chorlito

- Gracias por traernos esos muñequitos nuevos mamá.
- De nada amores. Me gusta traeros cositas nuevas, sé que os encantan. Aunque reconozco que estoy un poco perdida con el tema de los premios. Los incentivos.
Hay gente que aconseja unas cosas, y otros otras, leo libros, escucho a otras madres, a las abuelas, a las amigas de las abuelas, a algunos educadores... y la verdad es que no lo sé.
Hago lo que me dice el corazón, y ya está.
- A nosotros nos encantan los premios, mamá.
- Lo sé, lo sé, claro que lo sé.
Creo que en la vida, en cada época, hay que poder disfrutar de las cosas que son propias de esa edad. Adoro ver vuestros ojos de asombro y disfrute, puros ante lo nuevo, frescos. Es de lo más precioso en esta vida. Poder volver a ver con vosotros dos, las cosas desde un enfoque hacia atrás. Nuevo, otra vez.
- Yo ya he aprendido a que si te pongo una carita y unos ojitos así... tú no te puedes resistir, y me haces lo que quiera, un vaso de agua, o traerme al gato encima de mi barriguita...
- Sois un par de zalameros buenos... listines y bribones. Pero lo que más sois ahora es cabezas de chorlito.
- ¡Tú sí que eres cabeza de chorlito !
- Yo ... seguro. ¡ Pero no tanto ! Jajaja
Luego, la adolescencia, ahí sí que vais a hacer "el cabeza de chorlito", ya verás. Todos nos ponemos un poco tontos en esa temporada de revolución hormonal en la que no sabes ni tú mismo, lo que quieres.
Bueno, a lo que iba, Chorlys, que os habituáis a la recompensa. Nada más. Hago esto porque me van a dar... aquello. ¿ Entendéis ?
- Bueno, sí, yo también lo hago porque me gusta.
- Ese es el punto. No perder el gusto por lo que haces. Ese es el punto. Y si lo pierdes... es como si tú te perdieras. Lo puedes llevar a muchos planos y ejemplos en la vida.
Yo también lo llevo al Yoga, y a todo lo que me ha supuesto ese simple cambio de planteamiento.
Por cierto Martín, me encantó verte ayer a mi lado en la clase, frente a diez o doce personas, todos sentados, tú uno más, con nosotros, en el centro. Tu espada erguida y tu rostro tan sereno, sintiendo con las manos el movimiento de las costillas.
Precioso momento, ratón. Me gusta que vengas a alguna clase de adultos. De ayudante y estudiante. Yo creo que a la mayoría de la gente le gusta, el otro día me dijo Oliva que le encantaba que estuviera un niño por la clase... y como sois dos, pues cada semana uno.
- Ya pero es que Nicolás se quedó solo en casa, y se aburre porque yo no estoy. Igual me tenía que quedar con él.
- Mira, cuando a él le toca venir a clase, viene porque le encanta, lo está deseando. Debéis tener experiencias solos. Independientes del otro hermano, ¿ me comprendes ?
- Sí...
- Cada uno su aprendizaje sin mirar al hermano. Sería muy interesante que tuvierais cada uno vuestros amigos, algunos de ellos comunes, ir a clases distintas, no hace falta estar siempre juntos, a todas horas... buscar ratos para hacer cosas sin tu hermano y con otra gente. Ser gemelo tampoco es fácil, lo sé. Aunque a mí me hubiera encantado tener una hermana de la misma edad. Siempre alguien cerca por ahí.. sobre todo cuando eres pequeña, y en la adolescencia, no sé, quizás siempre es bueno.
Aunque tengo a Óscar, mi maravilloso hermano, con el que hablo muy poco muy poco.
- Oscarín es el mejor de la familia.
- Sí. ... Es verdad. ¡El mejor !
Está bien , vamos haciendo, como vamos viendo, sobre la marcha. No es fácil, de repente, convertirte en hijo o en madre,
¿ verdad ? Cuando simplemente eras hijo, o como vosotros, que aún erais un proyecto, cuando yo sólo era hija.
- Es verdad, nosotros estábamos en El Huevo.
- Bueno, entonces, ¿ vienes la próxima semana a la clase ?
- Sí. Pero a condición de que me compres un muñeco como este y me digas dónde lo compraste...

Bus Stop

Bus Stop
Una paradita y un café.


It´s not too late- T Bone Burnett

Frota y perro

- Mamá, ¿ qué haces ?
- Pues la comida.
- Está saliendo mucho vapor del agujerito del horno. ¿ Si sacamos todo ese vapor por la ventana se formarán nubes ?
- Qué ocurrencia... yo creo que no. Simplemente se desvanecería, es un vapor muy caliente, que quema, y fuera hay uno o dos grados. Las nubes son otra cosa. Dan la impresión de ser muy espesas, y que uno podría subirse encima, ¿ verdad ? Sin embargo... no.
¿ Te das cuenta cuando hay niebla ? estamos entre las nubes, no se ve nada y hay una humedad increíble.
- A mí me encantaría subirme en una nube. Cuando volamos en un avión y miramos por la ventana me dan ganas de saltar, abrir la ventana y fiuuuuuuu, ir entre las nubes.
Ahora mismo me encantaría coger un avión y aparecer al lado del mar.
- Sí, la verdad es que al lado del mar se vive muy bien. Adoro el clima ese estable de veintidós, veintitrés grados. Aquí estamos llegando a los cuatro grados bajo cero cada día.
Y ¿ qué te gustaría hacer ahora en el mar ?
- Pues bañarme.
- A mí también. Vamos a ver si ya están los bollos del horno, ¿ has visto como huele ? Ya casi están.
- ¡ Sí ! Los bollos preñaos me encantan, calientes, con el chorizo dentro. Y todo se pone de color rojo. Y mira, mamá, ¡el pan de trenza ha crecido muchísimo !
- Tengo mucho hambre, quiero comer uno ya.
- Espera, están ardiendo. Si te lo comes tan caliente te hace daño en la barriguita.
- ¡ Ay... quema!
- Ya te lo he dicho, impaciente. Hay que tener un poco de paciencia.
- Es que me muero de hambre.
- No lo creo, seguro que puedes esperar diez minutos.
- Esperar... menudo rollo. Si quieres... ¿ te cuento uno de mis inventos mientras tanto... ?
- Sí, cuéntame.
- Bueno, se llama Frota y perro.
- ¿ Frota y perro ?
- Sí. Tú tienes que tener una piedra plana y una pasta espesa como una crema que la haces en tu laboratorio, con química. En esa pasta le pones algo que tenga vida, como un poco de pelo, o un colmillo, o un hueso, o una uña. Con la pasta frotas la piedra y se convierte en un perro.
- ¡ Bueno... !
- ¡Que sí ! Tienes que trasformar el colmillo, el hueso o el pelo en polvo blanco. Si echas colmillo se convierte en perro diablo, y le salen orejas rojas y un rabo rojo y ojos blancos.
- ¡ Pero nadie quiere un perro así, Martín !
- Pues entonces no eches colmillo a la masa. Pones más pelo para que te salga un pelusín. No puedes pedir una raza determinada. Es la raza que te salga, y tienes que tener mucho cuidado con los ácidos corrosivos. Que no te salpiquen. Siempre con guantes y máscara.
- Ay qué invento... Pues a mí me encantaría un rechonchín como el de Lucía y Juancho.
- Pero el que sale aquí no crece nunca, y siempre está durmiendo y se alimenta de granitos de fuerza, que son como bolitas de chocolate con un ingrediente especial, y no tiene que comer nada más.
- Bueno, bueno, anda, ya puedes coger un bollo, llévales un par de ellos a tu hermano y a Mauricio que están ahí fuera con el balón.
Me gusta más el invento del Roba pelis o el de Elige Planeta.

Jorge M. Molinero

Jorge M Molinero y el Rondilla C.F...
Valladolid y los Zoográficos
 

Las navajas y los recuerdos

Tengo que escribir alguna vez todas estas cosas, para que no se me olviden, y para poder recordároslas cuando seáis más mayores...
Cuando nacisteis comencé un cuaderno, pero todo era demasiado intenso y no encontraba el momento para escribir. Aún así, ahí está, contiene fotos y frases, y un par de álbumes... quiero imprimir más fotos... pero no lo consigo.
Hoy, a Nicolás le volvió el furor de navajas. ¿ Eh, Nico ?
Te he visto pararte en un par de escaparates a admirar los filos y los cuerpos... y me vino a la mente toda la temporada en que estabas loco por que alguien te prestara y te regalara navajas.
¿ Os acordáis ? Le encantaban las navajas tipo árabe, las de asta de toro y madera, y pelo de animal, y las incrustaciones... madre mía, qué furia con las navajas... querías tenerlas en la mano siempre.
- Oye, que a mí aún me siguen gustando mucho las navajas, eh mamá. Aún me gustan.
Nunca me han dejado de gustar.
- A mí me tuviste preocupada, la verdad, y a los abuelos, y a papá...recuerdo una vez que quedamos con Tete en el taller, ella te llevaba su pequeña colección de navajitas, te encantó el estilete, y a mí me gustó mucho observar la tranquilidad, paciencia y minuciosidad con que ella te las enseñaba, y tú la escuchabas, y las cogías, y le volvías a preguntar con la mirada, y te lo volvía a explicar con mucha paciencia y cariño... momentos así, que se escapan, y quiero recordar, para mí, para vosotros.
- Si la navaja tiene lima, la saco y limo.
- Claro. No me cabe duda.
- A mí me gustan mucho las navajas "multiusa", el abuelo tiene una de la que salen todo tipo de utensilios. Si tiene pinza, la saco. Si tiene palillo, lo saco. Si tiene pincel, lo saco. Multi usa.
- Claro, claro, pero y la navaja de filo, ¡que te corta un dedito ! y después no se puede pegar con cola de barra, hay que ir rápido a coser el dedo a un hospital... y duele.
- Yo tengo cuidado.
- Ahora, aún se te puede explicar, pero de aquella tenías dos años y medio o así, cariño... era una locura.
Pues conseguiste que te regaláramos varias navajas. Increíble...El abuelo limaba el filo. Y tú contento.
Conseguirás lo que quieras en la vida, cariño, tu tesón y tu confianza, junto con tu cara preciosa y alegre, moverán montañas. Una vez, llegué a preguntar en una ferretería por navajas pequeñas para un niño de tres años... el dependiente me miró... no sé, como se mira a la madre de un futuro delincuente... o algo así.
Me dijo que eso no era un regalo para un niño. Yo misma sentí vergüenza. Jajaja.
Pues parece que vuelve el furor navajero...
Ven acá que te voy a achuchar un poco, estás todo caliente por esta barriguita. Y tú también. Venid los dos, aquí encima de mí, los dos.

¿Cómo se nos puede olvidar todo así tan deprisa... ?
No lo entiendo. Están pasando las cosas a una velocidad supersónica, ¿os dais cuenta ?
- No sé.
- Me pregunto siempre desde cuando empezamos a almacenar recuerdos. En qué momento se produce el primer recuerdo que podemos tener de nuestra vida, casi nunca es antes de los tres años, alguna persona dice dos años y medio... pero no antes. Es decir, que te pasas más de tres años en una nebulosa, entre embarazo, nacimiento, lactancia, un limbo, una nube, de la que ni tú, ni tu madre casi recuerda... es tan intenso el vendaval de los dos primeros años con vosotros dos, que sería imposible recordarlo todo, así que creo que tiene que ser así, queda lo que queda.
- Queda lo que queda.
- Eso es.
Creo que también os puse pelis antes de tiempo. Por ejemplo, un verano vimos más de 50 veces, a petición vuestra, Peter Pan, y después de un par de años no recordáis ni a Wendy, ni al capitán Garfio, ni El país de nunca jamás.
- No me acuerdo, no.
- ¿ Y tú, Martín ? Te chiflaba el personaje de Wendy, pedías verla una vez tras otra.
- No me acuerdo.
- Pues es un ejemplo de lo que digo. Tengo muchos más... Y también tenemos la suerte de que lo podemos volver a ver e intentar recordar sobre ellos, o verlo con ojos nuevos. ¿ Os acordáis de El viaje de Chihiro ?
- Sí, sí me acuerdo. Yo no quiero verla. Los padres se convertían en cerdos y me daba miedo. Es de lo único que me acuerdo. Y de Yubaba.
- Es una peli genial. Me encantan todas las de Miyasaki. Las habéis visto todas, y varias veces. Pero no recordáis prácticamente nada. Era demasiado pronto supongo.
- Yo quiero ver Super Power Rangers Super MegaForce. Oye mamá,
¿ qué significa "hacer la doce - trece ?"

17 feb 2016

Jose Naveiras García

Poeta en pleno acto de declamación.
Valladolid en invierno
 

Laura Fraile

Laura Fraile, periodista, y un amor vallisoletano, entre la mirada de Burtynsky.


Vinalia Trippers

Vinalia Trippers
20 años  y 14 números. Próximamente Helter Skelter- Santa Sangre N 14
Magnífica portada de Toño Benavides

Encuentro de poetas Zoográficos en Valladolid




Zoe

Peque Zoe ya no es tan peque...


Creps, hamburguesas, la feria y el Tizón




- Bueno, hoy es domingo, ¿ qué queréis de desayuno especial ?
-¡ Creps ! ¡ Creps !
- De acuerdo os hago creps.
- Y los queremos comer con Susu al lado. Me encantan los desayunos especiales de domingo, mamá, los creps, también me gustan mucho las tortas circulares
- ¿Sabrías hacerlas?
- ¿ Las tortitas americanas ? Sí, igual pero añadiendo un poco de aceite, levadura... vamos allá.
- Yo quiero ayudar.
- A ver este ayudante mío, venga, vas a hacer lo más difícil, traer los huevos, lavarlos y cascarlos en este bol.
- Guay, ¡ lo de los huevos ! ¡Lo mejor! Es muy molón cascar huevos, mamá, me gusta muchísimo.
- Despacio, intenta ir despacio en la cocina. ¿ Sabes qué es lo más importante ?
- No, ¿ qué ?
- Pues que no tengas ningún accidente, eso es lo principal. En la cocina se trabaja con cuchillos, tijeras, te subes a sitios para coger botes que están altos, hay muchos tarros de cristal que se pueden romper y caerte en un pie, fuego, mucho calor en el horno.
En las cocinas grandes, donde se trabaja con más gente, también hay cámaras frigoríficas donde entras, dentro.
- ¿ Qué ? ¿ Tú has entrado dentro de un frigorífico? ¿ Y no te congelaste ? Qué molón.
- No es tanto frío. Y no te quedas ahí todo el día...
Como una habitación con estantes, una luz tenue, y a veces hay varias cámaras con cosas distintas.
La abuela tuvo muchos accidentes cuando tenían el Tizón, iba un poco deprisa a veces, había mucho trabajo, quería que todo el mundo tuviera lo que pedía, bien y rápido y se quemó muchísimas veces la piel, se hizo heridas en los dedos con cuchillos... una vez, cortando una gran merluza se le cayó el hacha en un pie y le hizo una gran herida.
Por eso hay que llevar siempre en los pies zapatillas, o zuecos, para evitar accidentes, ¿Entiendes ?
Así que mi querido Nicolás, baja tu culito de la tabla de cortar y súbete al banco, vamos por esas tortitas.
- Es que me gusta estar aquí arriba, viendo muy de cerca lo que pasa en el fuego... y también al lado de la ventana.
- Me ha venido una visión del abuelo en la barra del bar despachando vinos y cortos y tapas y raciones, y cobrando y limpiando una vez tras otra la barra, y rellenando las cámaras, y esquivando gotas de aceite de los jamones que colgaban del techo, y cafés, y chistes, muchos chistes, y ponía música siempre, en cartuchos y en casete, y cortaba jamón, el abuelo ...cortaba jamón con la mano izquierda, y metía cientos de veces una cestita en el lavavajillas llena de vasos y copas, una y otra vez, una y otra vez, muchos años, mucha gente. Lo hicieron muy bien en mi opinión, ¿ sabes ? Fueron cambiando con los tiempos, y siempre con muy buena calidad, y buen ambiente. Treinta y cinco años al pie del cañón. Es fácil decirlo, eh... pero hay que hacerlo. Tú sólo tienes cinco y te faltan los treinta... y aquellas gambas a la plancha buenísimas, y lacón, y los montados de lomo con pimientos rojos, y fue el primero que empezó a hacer en León hamburguesas estupendas. Todos los días, muchos bollos.
Recuerdo al panadero, Cartujo, y aquellos sacos de pan que traía cada día para hacer hamburguesas y perritos, venía cojeando con su furgoneta de reparto, enharinado siempre y muy simpático.
- ¿ El abuelo sabría hacer las cangre-burger de Calamardo ?
- No sé. Hay que preguntarle a ver si sabe él la receta secreta. Jaja.
- Pregúntale a los abuelos, ya verás cómo te cuentan muchas cosas, y antes del Tizón, tuvieron un bar que se llamaba la Estrella.
No era un bar normal, ¿ Sabes ? Era un bar que hizo el abuelo con sus manos , y se desmontaba, lo ponían en un furgón y se lo llevaban a otra ciudad en fiestas.
Yo nací ahí, cuando los abuelos aún eran feriantes. Y mis abuelos también estaban en la feria, y tenían una grandísima caravana con habitaciones dentro y cocinita. Por aquel tiempo la feria era algo distinto a lo que es ahora. Antes era más una gran familia, todos se conocían, se reunían, se respetaban, luego las cosas cambiaron, a peor.
Increíbles historias, ya te contaré. Yo tenía bolsas de fichas para montar en todas partes, en todas las atracciones, lío, música, libertad, gente, movimiento, tiovivos y cadenas, los hermanos Tonetty, las hermanas Gordini, los laberintos de espejos, las serpientes, el circo, el carrusel de cadenas, el baby de los abuelos y la caseta de tiro... los enormes algodones rosas, las manzanas de caramelo, las casas del terror...
- ¿ Las casas del terror ? ¡Cuéntame de eso !

Si te drogas, te mueres antes.


- Esta semana vamos a presentar un disco en el que cantan en castellano. El autor es Enrique Jiménez, Kike, y hace una adaptación libre de un poema de Baudelaire de Las Flores del Mal.
Se titula Las viejecitas. A ver si os gusta.
- Sí me gusta... mamá, ¿ qué quiere decir eso de "su hijo con la maldita aguja" ?
- Se refiere a droga. Que el hijo se drogaba.
- Mamá... ¿ qué es drogarse ?
- Lo veía venir... es tomar alguna sustancia que enturbia un poco la mente, que te lleva a otro estado que no es muy real, otra percepción de la realidad, como si abrieras otra puerta por dentro.
Pero no es muy buena idea, luego te haces dependiente en muchos casos.
- ¿ Qué es dependiente ?
- Pues que necesitas eso para estar bien. Y cada vez el cuerpo te pide más. Es mejor no meterse en ese lío. El tabaco, el café, las pastillas de sube y baja para dormir y despertar de venta en farmacias, el alcohol que venden en los bares, en las tiendas... son drogas legales, que crean también dependencia, y hay otras que no son legales como las sustancias químicas y algunas plantas, que tienen muchas propiedades curativas, terapéuticas, pero están prohibidas, ya sabes, las leyes.
- Tú mamá, ¿ te has drogado alguna vez ?
- Bueno, pues, sí. Algún cigarro...
- Si te comes un cigarro... ¿ es droga ?
- Pues sí... El tabaco hace mucho daño, cariño, a la larga, los pulmones se ponen negros.
- Yo sé que si te drogas te mueres antes y te entra el cáncer y luego tienes que tomar muchísima Vitamina C y mucho ácido fólico y ácido lipoico, del que pone papá.
- Bueno... tienes más papeletas sí. Es mejor dedicarse a otras cosas, deporte, naturaleza, estudio, cualquiera de las artes... música, literatura, cine... no sé, hay miles de cosas que se pueden hacer. Siempre va a estar eso ahí, cerca, y siempre va a haber gente que tome sustancias alrededor. Por esto hay que tener las cosas un poco claras y una mente fuerte. Como la vuestra. Ya hablaremos más.
- ¿ Sabes ? De las cosas que más me gusta de postre es natillas o chocolate blanco, y las magdalenas de chocolate de la abuela, y la tarta que haces de galletas con flan y chocolate, y los yogures que se beben ¿ y a ti, Nicolás ?
- A mí , el cola-cao y el arroz con leche de la abuela, y también las magdalenas de chocolate, y los pistachos forrados de chocolate, y los escalofríos que me compró una vez Blanca.
Blanca me gusta mucho, de todas tus amigas, es la que más me gusta. Una vez, que tú estabas leyendo en Elektra y no podías atendernos, nos compró una bolsa de pica-pica que tenía un zombie con un hueso en la mano que mataba un escarabajo, y dentro había huesitos y una vez se pasó muchísimo y me compró una cosa de mayores... como unas pastillitas rodeadas de chocolate. Estaban buenísimas, ¿ a que sí Martín ?
- El dulce... también es adictivo. Te da mucha energía y luego te la quita. Pero os gusta, ya lo sé. Y además machaca los dientes... y también hace daño a los ojitos, y luego tenéis que poneros gafas.
- Nosotros no comemos mucho dulce, nunca comemos chuches de kiosko...
- Bueno, está bien.
- ¿ Sabes, mamá ?
- No, dime.
- A una niña del colegio se le murió el padre y la madre cogió otro padre.
Nos lo contó hoy al final de la clase.

Se escapa el gato detrás de la iglesia.

Cripple creek. M. Lanegan

10 feb 2016

Yo no tengo caballo

- Mamá... dame un besín aquí, me he dado un golpe muy fuerte y me duele mucho.
- A ver, ¿ dónde ? Ya veo, está un poco colorado, ¿ te duele mucho ? Yo te lo voy a quitar, cierra los ojitos y respira más despacio.
¿ Notas el calor de mi mano ?
- Sí. Pero me duele...
- Ya... mira, mi mano, no sólo lleva calor, lleva también todo mi cariño y mi intención para que se cure tu dolor. Dámelo, dame tu dolor. Ves, ya casi no duele.
- Duele menos, pero todavía, eh...
- La intención es muy poderosa, mi vida. La intención es como querer algo muy fuerte y poner en ello toda tu energía, y utilizas tu respiración como si fuera un vehículo para llevar ese calor, esa calma, o ese movimiento... allí donde tú quieras, algo bueno a tu cuerpo, ¿entiendes ?
Pensamiento, intención, respiración, calor.
- Sí, ya casi no me duele. Yo me lo imagino como un calor en un trenecito.
- Más o menos, sí.
- Yo quiero que me compres otro Lego, siento como mucha excitación cuando tengo un paquete nuevo y lo abro, y hay una nueva construcción. ¿ Te pongo carita ?
- No me pongas carita y ojitos que me deshaces, bribón, y lo sabes.
- Hace mucho que no me compras nada.
- Pero si tienes cientos de piezas, ¡ Miles ! Incluso tienes juguetes sin abrir desde Navidad. Es demasiado.
- Sí, Papá Noel se pasó este año...
- ¿Sabes lo que dicen los indios ?
- No.
-Pues los indios dicen que no debes acumular más pertenencias que las que puedas cargar sobre tu caballo.
- Yo no tengo caballo.
- Lo sé, tienes que interpretar un poco lo que te digo.
Los indios americanos no tenían coches, eran un pueblo muy sabio, y estaban muy en contacto con la Naturaleza, con la Madre Tierra. Esto es algo que nosotros hemos perdido, siempre entre el hormigón y el asfalto... A veces tenían que salir corriendo a lomos de sus caballos, con sus familias, porque venían otros a atacarles, y no podían tener muchas cosas, ¿comprendes ?
Así, sin muchas pertenencias, se vive más ligero.
- Pues tú tienes muchísimas cosas, la panera está llenísima, y el pajar también, y muchos libros, y todos esos discos, y todas esas cajitas, y zapatos, y...
- Lo sé, cariño, tengo que deshacerme de muchas cosas para avanzar, está claro. Soy una persona que le gusta acumular, lo reconozco, pero por esto mismo te lo digo a ti.
Es una pesada carga, y no podría, ni muchísimo menos cargarlo a lomos de mi caballo...
- Mamá, ¿ sabes una cosa ?
- No, dime.
- No se puede parar de pensar cosas, todo el tiempo en la cabeza estoy pensando cosas, y lo que queda de los pensamientos del día, es lo que se va a mis sueños por la noche.
- Pues sí, seguro que es así. Creo que ya hemos hablado de esto...
- Ayer estuve pensando en que quería tener un conejito. Una mascota conejo, ¿ sabes ?
- Sí, a mí también me encantaría tener un conejito. Nunca he tenido. ¿ Se llevaría bien con Susu ?
- Seguro que sí. Susu es muy amigo de todos. Pero se escaparía, hay que cerrar las rendijas del portón.
- Sí.
- Pues esta noche, soñé con un conejito blanco, pequeño y precioso. Era muy muy suave, y tenía unos ojitos como azules. Quiero uno como el de mi sueño.
- Cuando quieras algo, tienes que desearlo muy fuerte. Mucho, y seguir queriéndolo cuando pasen los días... y si continúa... pues se cumple.

Una ventana al mar.

The summer wind- M. Peyroux
 

La Tierra Pura en Valladolid

Este próximo sábado estaré en Valladolid presentando el poemario La Tierra Pura, en muy buena compañía.
 

Tobías no respeta

- Mamá... ¿ sabes una cosa ?
- Pues no...
- El otro día salimos todos los niños al parque de Santibáñez y
¿ sabes lo que pasó ?
- No, dime.
- Pues que vimos un gato muerto, y le vimos el cráneo, y el esqueleto. Todo por dentro. Y un niño quería pisarle la cabeza.
- Vaya... pobre gato, qué le ocurriría... Pero ¿ por qué un niño quería pisarle, encima de que ya estaba muerto, qué mala intención, no ?
- Sí, y le pisó. No respeta...
- ¿ Pero, quién fue ?
- Fue Tobías. Su cabeza parece un melocotón. Es un poco bruto, sí, está siempre colorado.
- Hay que intentar respetar a todo ser vivo... pero si el pobre gatito encima está muerto, me parece horrible ir a aplastarle, ni siquiera se podía defender. ¿ Qué sentido tiene ?
La vida es un tesoro, un regalo, y no tenemos derecho a quitarle ese regalo a nadie, entendéis, los niños muchas veces son un poco malotes con los animales, tenéis que tener cuidado de no imitar a nadie que haga daño. Lo que hagas a otra persona y lo que digas de otro es como un espejo de lo que hay dentro de ti.
- Y si le digo a Tobías que es tonto es que por dentro... ¿ yo soy tonto? Yo no soy tonto, mamá.
- Muchas veces los niños por hacerse los valientes, o por ser aceptados en un grupo... hacen cosas que no son correctas.
¿ Entendéis ?
- Sí, sí.
- Vosotros siempre pensando cerquita del corazón. Si no está bien, vuestro corazón os lo va a decir... Respetar la vida, ahimsa, ¿os acordáis ? No violencia.
- Sí sí, nosotros no hicimos nada al gato. Nos daba penina. Fue Tobías, que no respeta. Ahimsa, ahimsa...
- Ok. Vamos a preparar algo de cena, anda...
- Mamá.
- ¿ Qué ?
- ¿ Tú crees que ese gatín se fue a morir él solo como en esa historia que nos contabas de los elefantes ? En la que se iban solos a un cementerio para elefantes cuando eran muy viejos y se despedían, y estaba todo lleno de colmillos grandes y enormes costillas y coxis...
- No lo creo cariño. Supongo que tuviera un accidente, un atropello de coche, un perro, una pelea... no lo sé, en los pueblos, los gatitos están libres, van por encima de los tejados entre los tapiales medio derruidos, por las praderas... y a veces se meten en líos, y los perros los corren, y a veces los pillan y los cepillan.
Ya os he contado cómo vi una vez a unos perros cargarse a uno de mis preciosos gatitos hace mucho. Había caído una gran nevada, el gatito venía siempre conmigo de paseo y con Paco, el perro gos d´atura. Habia tal nevada, que Ringo, el gatito, no pudo escapar, y lo trincaron. Muy triste. Luego le enterramos.
- Pobre Ringo, qué penina. Mamá...
- Dime
- ¿ A los gatos se les caen también los dientes ?
- Yo creo que no, nunca he visto a un gato sin un diente la verdad.
- Es que si le cae hay que estar muy atentos para meterlo en una bolsita y que Pérez le traiga algo...
- Está bien, si veo un colmillo por ahí te lo digo. Por cierto, una estudiante del centro, Sara, me ha traído para vosotros un regalo precioso. Dos bolsitas con forma de Pérez, muy bonitas, que tienen un bolsillito para que pongas dentro el diente cuando se te caiga. Cuando vayáis por el centro os lo doy. Son una monada.
- A mí me toca ir este jueves.
Tengo muchísimo hambre. ¿ Puedes hacer acelgas al vapor y patatas de bar ?
- Claro, allá voy.
- Gracias mamá te quiero mucho.

La Ley


- Mamá
- Qué cariño...
- Tú... ¿ Has infringido alguna vez la ley ?
- Pues... déjame pensar... sí. Yo creo que sí. Alguna vez...
- ¿ Sí ? ¿ Cuál ?
- Pues por ejemplo saltarme un semáforo en rojo.
- ¿ Te has saltado alguna vez un semáforo en rojo ?
- Sí, alguna vez, y también he aparcado en un estacionamiento para inválidos, y también he entrado por dirección prohibida.
- Te van a pegar una multa, mamá.
- Sí... es verdad. Intentaré no infringir la ley más. A veces es difícil.
Sabes, las leyes están muy bien para regular, para organizar, pero a veces no son muy justas, y no son las mismas para todo el mundo. Y no me refiero sólo a las de tráfico...Eso me enfada mucho.
- No te enfades mamá. Violencia engendra violencia.
- Jajaja, es verdad. No me enfado, pero ¡ me encabrita!
- ¿ Qué es encabritar ? ¿ Como subirte a un cabrito ?
- No exactamente cariño... es como sinónimo de enfadarse, pero sin llegar a la violencia.
- Ah vale. Yo también me encabrito muchas veces con Nicolás
- Ya lo sé, ya... juntos os estáis todo el día picando y al mismo tiempo sois inseparables. Es estupendo tener un amiguito siempre al lado eh... en el cole, en casa, con los abuelos, en el coche...
Esta semana en el Centro de yoga estamos viendo Ahimsa con los estudiantes. El Yoga se asienta sobre unas bases, ¿ sabes ? los yamas y los niyamas. Antes de hacer posturitas y acrobacias y ejercicios de respiración... hay que pasar por estas bases, como normas de comportamiento universal, ética, y no deberíamos infringir estas leyes. Esas sí que son leyes de verdad
- Y qué significa Ahimsa.
- Quiere decir no- violencia. Fíjate. Lo primero de todo, antes de nada. No agresión. Y luego sathya, decir la verdad, asteya, la honestidad y más...
- Mamá
- Dime... pero...¿ Entiendes lo que te digo, ratón ?
- Sí, sí... sabes.. este momento de entrar en la camita y coger tu calorín de las piernas es lo que más me gusta del día. Estás muy suave. "Soy del club mamá"
- ¿ Te he dicho hoy que te quiero ?
- No.
- Pues te quiero, es más, te adoro tiernito y lleno de vida.

5 feb 2016

Azafatas del aire

 


Ya son las doce. Medio día.
Ha pasado media mañana. Qué bien se está en casa. Suave y tranquila, menos mal, me encantan estas largas horas que van transcurriendo entre ventanales, el patio, la iglesia y la calle, fogones, algunos ratos de silencio,..lecturas y música , salidas y entradas al exterior y al interior, pájaros que suben y bajan y cruzan el ventanal del patio, y se apoyan en las ramas de la higuera, del peral, del tejado de la iglesia, de la valla, comiendo el pan que les echamos para que vengan, para que les veamos, ver la vida bullendo y en movimiento, sin tráfico ni comercio ninguno alrededor. Chet Baker, lleva toda la mañana acompañándome, meciéndome, y el gato, Susu, con su ronroneo, y sus peticiones y sus caprichos. Cómo me gustan los gatos. Cómo me engatusan con sus ojos golosinos.... Hay entendimiento. Desde hace mucho tiempo me visualizo a mí misma, de vieja, con gatos alrededor. Yo sola. Y tan a gusto.
Están a punto de llegar, llega el ruido, el revuelo, las risas y los gritos, la vida bullendo alrededor.
- Hola mamá, ¿ qué estás haciendo ?
- Hola amores, besos y achuchones primero... estoy aquí tranquila, con mis cosas, ya sabes.
- ¿ Has estado con Susu toda la mañana ?
- Sí, aquí ha estado pegadito a mí. Tan ricamente en amor, silencio y compañía.
- Me gusta mucho este gatín, su culito, su cola, y su manera de decir miuu, miuuuu, es adorable.
- Tú sí que eres adorable. La mañana ha sido deliciosa y muy productiva. Me he puesto al día en unas cuantas cosas y me ha dado tiempo a una buena práctica. Me siento muy bien. Adoro las largas mañanas de invierno con sol en esta casa. Madrugar y alargar...
- Mamá, me acabo de reír de una desgracia ajena, jajaja,
- Pero ¿qué dices ?
- Sí, a Susu se le pegó en la boca una de esas barritas de comida para gatos y no podía quitársela, y a mí me daba mucha risa.
- Ya sabes que no hay que reírse de las desgracias de los demás. Tenemos que ser más compasivos. Todos.
- Oye mamá...
- Dime
- Tú, ¿cuando eras pequeña qué querías ser ?
- Jajaja, yo... durante una larga temporada quería ser azafata de vuelo.
Era lo que quería ser. Recuerdo que con diez años más o menos...
escribí a una agencia de azafatas para recibir información. A las pocas semanas, cuando ya casi había olvidado aquella carta, un hombre llamó a la puerta de casa, una tarde. Mi padre abrió la puerta, le dejó pasar, y recuerdo que empezó a sacar carpetas e información sobre los requisitos y estudios que yo debería llevar a cabo para ser azafata de vuelo, jajaja, no se me olvida, mis padres casi me matan, que cómo se me ocurría... que era muy pequeña... que por qué mandaba un señor a casa... El abuelo siempre era muy temeroso de la gente que entraba en casa.
- Pues no sé por qué te riñeron...
- Ya... por aquel tiempo que era 1978... yo estaba entusiasmada con una serie Flying High, Azafatas de vuelo, tres chicas americanas azafatas, en especial me encantaba Connie Selleca. Recuerdo la sintonía de la serie, una orquesta con muchos vientos... Ya ha pasado mucho tiempo desde aquello.
Después quise ser pintora, y gimnasta, y bailarina, traductora... y yo que sé, muchas cosas. Tú también vas a cambiar... ya ves, hace poco tiempo queríais poner una ferretería y ahora queréis ser inventores...
Hay que hacer caso al corazón. Encontrar ese don que todos llevamos dentro, escuchar, hacerle caso y luego perseverar.

Recuerdo cuando entré en aquel centro de yoga, con ventanales a Ordoño II, a aquella clase con Chus, mi primera profe, vi algo en sus ojos, sentí algo muy fuerte. Ese día decidí dejar todo atrás y dedicarme al yoga. Pero no dije nada a nadie, ¿ entiendes ?
Me pasé tres años empapándome, practicando... y después todo llegó, cursos de formación, viajes, nuevos amigos y colegas, dejé mi trabajo anterior y todo fue encaminado a esto.
El yoga se convirtió en pasión y profesión. Ya hace diecisiete años de todo esto. Y no me arrepiento ni de un solo día. Estoy contenta con mi trabajo, con mi familia, con mi vida.
Tú también encontrarás tu camino, seguro, pero antes verás muchas cosas durante el recorrido
- Mamá
- Dime
- ¿ Me pones un capítulo ?
- ¿ De qué ?
- ¡ Pues de las azafatas del aire ! De lo que estamos hablando, de esa chica que te gustaba tanto...

El frío y la niebla al amanecer.













Almost Blue- Chet, siempre Chet. Siempre.

Los homúnculos

- Hola mamá. Qué te pasa.
- Estoy un poco triste. Me enfadé con tu hermano, y él se enfadó conmigo y no supe hacerlo bien. Sabes, no es fácil ser mamá, igual que no es nada fácil, tampoco, ser un niño. Muchas veces dudas de que las cosas estén bien hechas, otras veces no tengo la capacidad, o el buen entendimiento, o la comprensión, o la compasión... no sé, cariño.
A veces las cosas se oscurecen un poco. Es como si estuviéramos en una línea más o menos siempre, pero a veces vamos por debajo de ella, o por encima, ¿ sabes ? y hay un espacio de tiempo entre la bajada y el volver a la línea horizontal. Un lapso necesario para poder darte cuenta, analizar, aprender algo, al fin y al cabo. ¿ Entiendes ? No siempre es todo lineal. Tanto por arriba como por debajo
- ¿ Estás enfadada ?
- No. No estoy enfadada, ya se me pasó el enfado, lo que tengo es como ese poso que queda en el carácter, como un sedimento después del enfado, aquí, en entre las costillas.
¿ Tú crees que tu hermano también estará aún con ese poso dentro - No. Seguro que él no se acuerda.
- Ah. ¿ Tú crees que él ya lo olvidó ?
- No estés triste mamá. Pasa la página.
- Tienes razón.
- Yo ya he pasado cinco mil páginas. Ayer acabé un libro.
- ¿ Un libro ? Me dejas impresionada cariño... Pero, ¿ a qué le llamas tú exactamente "pasar página" ?
- Pues es como una mancha. La limpias y se va.
- Me chiflan tus ideas ratón, soy súper fan tuya.
- Con cada libro que terminas, que son muchas páginas, se te instala algo en tu cabeza que te ayuda a pasar las páginas.
-¿ ¿ Algo se instala en mi cabeza ? ? Algo... ¿Como qué ?
- Pues como un Angry Bird.
- Ja ja ja... ¿ Un Angry Bird en la cabeza ? Qué locura... qué risa.
- Pues con el tiempo vas teniendo muchos Angrys que te ayudan, pero son pequeños, mamá, muy pequeños.
- ¿ Como homúnculos ?
- ¿ Qué son homúnculos ?
- Ahora sí.... Son como hombrecitos diminutos, como de un palmo, tenían que ver con la búsqueda de la Piedra Filosofal. Los alquimistas hablan de ellos. Los hacían con pelo de otros animales, ¿ sabes ? y añadían carbón y mercurio, y se hacían híbridos y trabajaban. Como los Golems, barro y una chispita divina.
Pero esta es otra historia mi niño, ya hablaremos más de todo esto. Seguro que mi homúnculo estaba dormido, y no me pudo ayudar.
Gracias por hacerme pasar la página. Eres un amor.
- Oye mamá, dame un besin aquí, es que me acabo de dar un golpe sin querer...

El frío, el sol, un padre y un hijo.


Songs for Drella- Un full de Lou, LOu Reed.

Hazle caso al corazón.





- Me molesta mucho una muela... se ha roto un trocito ayer en el Oriente Medio comiendo la tapa, de repente.
-Y... ¿ qué has hecho con la muela, mamá?
- Pues la tiré.
- Pero... ¡ no sabes que la tienes que poner debajo de la almohada para Pérez !
- ¡ Ostras es verdad ! pero tú crees que funcionará con un trozo ? Tiene que ser un diente completo.
- Sí, sí.. pero si ya la has tirado pues nada, tú te lo has perdido. A mí se me está moviendo este diente, mira, creo que se me va a caer pronto. Tengo unas ganas ....
Para que me traiga algo Pérez, y también para meter todo el tiempo la lengua en el agujero, eso me encanta.
- Jajaja, te gusta meter la lengua en el agujerito...
- Sí, ahora hace así como cli cli cli y se balancea como si estuviera en un columpio. Es un diente contento.
Yo quiero que Pérez no se lo lleve, para ir almacenando todos mis dientes en una bolsita y así cuando sea mayor... ¡ tendré mi mandíbula completa!
- Bueno, ya veremos lo que pasa con ese diente y con Pérez, ay qué ratoncillo. Pero no lo muevas tú. Deja que la naturaleza haga sus cosas tranquilamente. No hay que forzar. Todo va llegando, y cuando te des cuenta ya se han caído todos los dientes de leche. Hay que tomar calcio, vitamina D y K2. Y a ver si no te salen como a mí... con apiñamiento.
- Yo no quiero que estén mis dientes "empiñados".
- Eso espero.
- Mamá...
- ¿ Qué ?
- Soñé que tenía un Triceratops muy pequeñín que nunca crecía y estaba siempre conmigo. Se defendía el solo de todo y también me defendía a mí. Era delicioso. Me gustaría tener uno, para que jugara también con Susu.
- Eso va a ser un poco difícil... hace mucho que no hay dinosaurios y además, cuando existían no eran tan pequeños como un gato.
- Siiiii, yo vi una peli que salían hombres con dinosaurios, no era de dibujos animados, era " de normal".
- Eso es... una peli. Pero muchas pelis son ficción, algo que alguien imagina y lo lleva a un libro o a la pantalla, pero no es real.
- Pues en mi sueño era muy real.
Tú siempre dices que hay que hacer caso al corazón, ¿no? Eso de que el corazón tiene razones que la cabeza no entiende... pues a mí me dice mi corazón que los dinosaurios siguen existiendo .
- Sí, es verdad, hay que hacer caso al corazón...aunque eso te lleva, a veces, a lugares de los que es difícil salir, que no comprendes con la cabeza.
- Mamá, la cabeza está un poco loquita. Hazle caso al corazón.
- Pasión o cordura... difícil tándem... Te voy a decir otra de esas frases que te gustan, Nicolás:
No hay amor sin locura, ni locura sin amor.

3 feb 2016

El frío

My funny valentine- Chet Baker


Yo creo que Papá Noel no existe


- Mamá, ese cuento de El Ruiseñor ya lo leímos, ¿ no te acuerdas ?
- Pues no. No me acordaba... Pues empezamos otro.
- Vamos a leer este de La zorra y la cigüeña.
¿ Has visto ? ¡ He leído yo sólo el título del libro !
- ¡ Sí ! Qué maravilla Martín. En breve me leéis vosotros a mí. Yo elijo el libro y vosotros seguís hasta que me duerma, qué felicidad...
- No. De eso nada. Sigues leyendo tú.
- Vale, pues yo elijo. Vamos a empezar hoy un poemario de un amigo. Se titula Gominolas en los bolsillos.
- Mamá, ¿ a ti te parece que ese es para niños ?
- Sí, ¿ no ves esa niña en un columpio en la portada ? Y además... gominolas... Lo escribe su papá, se llama Jorge M. Jorge M Molinero a su niña, una preciosa Julieta que conocí el otro día.
Me encantan estas dos citas con las que abre, mira la del Barquito de cáscara de nuez, que nos sabemos la canción, y la última, de Jose Ignacio Lapido No digas que no te avisé. Magnífico. Vamos allá.
- Mamá.
- Dime Nicolás
- Yo creo que Papá Noel no existe.
- Ah.. .¿ no ? ¿ Por qué me dices eso ahora ?
- Pues por varias cosas. Yo creo que son los papás que por la noche van a comprar regalos y los dejan en el árbol. Mira, Papá Noel está muy gordo y no cabe por ninguna chimenea, y además si entrara se mancharía completamente de negro, y las chimeneas son muy estrechas para él.
- Ya...
- Además creo que eso de que una persona vuele es una fantasía, nadie puede volar, y otra cosa... que nadie tiene tanto dinero para llevar a toooooodos los niños tantos juguetes.
- Y... ¿ qué hay de eso de la magia...?
-Yo creo que la magia no existe. La magia de los magos son todo trucos. Martín, ¿ a que no existe ?
- ¡ Sí existe !
- Pues yo creo que la magia es otra cosa
- ¿ Qué es la magia para ti ?
- Pues por ejemplo convertir un hombre en un sapo.
- Sí. Eso sí que es mágico. Mira yo creo que la magia depende de ti. Si tú quieres creer o no.
- Bueno... puede ser que... es que tú, mamá, no sabes una cosa.
- ¿ Qué ?
- Lo que hace papá Noel es que abre un portal a otro mundo y de ahí coge los polvos mágicos, y así abre cada casa. Lo de las chimeneas no puede ser.
- Entonces... ¿ sí ?
- Sí. Pero tiene algunos ayudantes. ¿ Quieres saber quién es el que le ayuda ?
- Claro, dime.
- ¡ Pérez !
- ¿ Pérez ? Ah, el ratoncito.
- Sí. Ese sí que sabe, anda por ahí con lo de los dientes pero ¡ roba dinero! A nosotros nos robó un billete de 10 eurazos el año pasado. Y todo ese dinero es para papá Noel.
- Vale, pues por hoy... quedamos en que sí existe entonces . Vamos con nuestras poesías para Julieta.
- Te quiero mucho mamá.
- Yo también te quiero mucho mamá.
- Yo sí que os quiero, venga acurrucaos aquí y escuchad...

2 feb 2016

El Robapelis

- Nosotros queríamos poner una ferretería juntos, Martín y yo, pero ahora ya no queremos.
- Ah... ¿ ya no ? ¿ Habéis pensado en otra cosa ?
- Bueno, yo quiero ser inventor. Tengo varias cosas pensadas. Lo primero que voy a hacer es el Robapelis.
- El Robapelis... Y esto...¿ para qué sirve ?
- Bueno, pues tú estás viendo una peli que te gusta, ¿ no ? cualquiera, por ejemplo La Guerra de las Galaxias, entonces cualquier personaje que te guste mucho, pues lo saca de la peli y lo trae a tu casa, al sofá.
- Ah, pues me gusta mucho este invento... Ya se me están ocurriendo varios personajes para traerlos a mi sofá...
- Es como una cámara que hace una foto del personaje que quieres traer y luego ¡ Pssssss ! le das a un botón y ya le tienes ahí enfrente de ti "en normal".
- Pues qué fácil parece...
- También voy a hacer un invento que consiste en una máquina que te deja como estás.
- Ah, ese también me interesa. Que me deje como estoy ahora mismo, ya no me haré más viejecita y mi chasis permanecerá impecable. Me encanta. ¡ Así podré hacer todas las posturas de yoga siempre !
- Martín también quiere ser inventor. Tiene varios inventos pensados también, el primero será un robot que hace todo lo que le pidas, se llama La casa del espacio.
- Nos espera un gran futuro... De momento hay que aprender a leer, a escribir, a hacer operaciones con los números, y luego tendréis que estudiar muchas cosas como física y química, matemáticas, ergonomía, semiótica.. no sé.. y muchísima paciencia para hacer experimentos, que fallen, y vuelta a empezar.
- Yo ya he hecho el primer experimento, ¿ te lo explico ?
- Sí, dime...
- Mezclas aceite con vinagre en un tubo de ensayo, lo agitas bien un rato y luego lo dejas. Ves que se mezclan ¿ no ?
- Sí, como una emulsión.
-Pues luego ¡ se vuelven a separar ! Y lo mejor de todo es que ¡ Lo puedes utilizar para echar a la ensalada ¡
- Está bien. Aún queda bastante para que empieces con el Robapelis y todo esto. El paso del tiempo es algo muy curioso, en el cómputo general parece que es mucho tiempo en tu vida pero después todo pasa tan deprisa... dentro de unos años, cuando menos me dé cuenta ya estaréis estudiando por ahí en alguna facultad y en breve viviendo en algún piso de estudiantes con otros amigos... y dejaréis este nido vacío.
- Yo quiero estar con mamá. No quiero vivir con ningún estudiante.
- Bueno... dentro de unos años no opinarás lo mismo, ya verás.
- ¿ Sabes una cosa mamá ?
- Si quieres saber si un jamón es bueno o es malo, tienes que comerlo sólo. Sin mezclarlo con pan. Me lo enseñó el abuelo.

Atardecer de invierno que más parece primavera.


Fine and Mellow- Billy Holiday

Los fetiches

- Llevas con esa cachita toda la semana. Es muy dulce verte ir con ese palito a todas partes. Te he visto en la siesta, en el vater, en la arena, comiendo... pero me temo que no vas a poder subir al avión con ella.
- ¿ No ?
- Pues me parece que no. A ver qué opina papá, pero yo creo que será muy difícil que en el control de policía te dejen pasar... es un palo muy grande. Y según están las cosas... las medidas de seguridad en los aviones son a veces excesivas, a veces incluso absurdas.. pero es lo que hay.
- Y... ¿ No lo puedo meter en la maleta ? A ver...
Uhm... no cabe, y en esta tampoco. Y en la mochila tampoco.
- Mira Martín, donde vamos es tierra de bosques, de muchos árboles. Podremos ir la semana que viene a buscar una nueva cachita. Yo creo que te debes preparar por si no puedes pasarla. No te frustres. No llores. Te voy a conseguir una cachita estupenda para ir al monte.
- Es que se me ha roto... Ya no vale, mira, ya no me llega ni hasta la rodilla.
- Bueno pues mejor así, la verdad. Dile adiós a tu palito.
- Pues llevaré a Leoncio.
- Me parece bien. Se acabó la cacha ¡ por fin!
Nunca os había visto llevar un peluche a cada uno en la mano, es muy bonito. Siempre me ha parecido muy tierna la imagen de los niños con un peluche enorme colgando y corriendo detrás de sus padres llenos de maletas por los aeropuertos.
Es increíble lo rápido que cambiáis de actividad...
- Oye mamá. Esto está demasiado rico para ser verdad...
- Me alegro de que os gusten. Yo los llamo emparedados de viaje.
- Mamá, cuando te mueras ¿ qué prefieres, que te entierren o que te incineren ?
- Yo prefiero que me incineren. Este cuerpo es como un traje de alquiler. Hay que devolverlo a la Tierra al final de la vida.
Yo quiero que mis cenizas se esparzan por el mar o por las montañas del pantano de Luna. No me gustan las cajas de difuntos.
- El abuelo también quiere que le incineren, y la abuela. Yo vi a Tayo cuando le enterraron, en su cajita, y no me gustó. Se quedó allí.... solo y ...
- Claro, se terminó su vida. Murió. Fuimos a despedirle. A acompañar a su familia, que estaban tristes. Pero él vivió siempre muy contento.
- Mamá...
- Dime.
- ¿ Puedes darme otro emparedado de viaje ?

Zoográficos en León

Fue un auténtico placer acoger en León a Rodrigo, editor de Zoográfico diseño editorial, Laura Fraile, Antoine Lamarck, Jorge M. Molinero y Carlos de la Cruz & Huini.

Poética y rocanrol

El Gran Café ultima la reapertura de su planta de referencia con un encuentro de músicos y poetas de la mano de la leonesa Silvia Chica.


  • Los músicos leoneses Marcos Cachaldora, Silvia D. Chica y Gonzalo Ordás. - vicente garcía
    Los músicos leoneses Marcos Cachaldora, Silvia D. Chica y Gonzalo Ordás. - vicente garcía

  Foto: Vicente García
Texto: Pacho Rodríguez

Mientras abajo se cuece con expectación el nuevo Gran Café, en la planta de arriba, hoy a las 20.30, habrá un desembarco con bandera de conveniencia de la poética del rocanrol. Un cóctel que explota como abrazo en verso de la mano de Silvia Chica, leonesa polifacética que organiza, participa y, para rematar la sesión, se sube al escenario musical con Los Tres Norteamericanos, un artefacto que une, a lo literario de la jornada, un repertorio en crecimiento, también de la mano de Gonzalo Ordás y Marcos Cachaldora, músicos apetecibles a los que para pillarlos hay que echarles un Delta Galgos. Pero lo de hoy es un combinado de rock and poetry para los sentidos, a poder ser más de cinco.
Porque los ingredientes, de la parte escritora, serán Carlos de la Cruz (Los gigantes de Potsdam, 2015), Jorge M. Molinero (Gominolas en los bolsillos, 2015), Antoine Lamarck (Mapas de libertad, 2015) y Laura Fraile (Mujeres que tararean canciones inventadas, 2014), junto a la anfitriona Silvia D. Chica, que presentará, junto a lo de cada uno, La tierra pura (2015). Material fresco que hay que agradecer a un editor que camina entre lo cercano y la artesanía, como si su negocio partiera del compromiso.
Se trata de Rodrigo Córdoba, responsable del sello Zoográfico, fundado en 2009 y que parece que ha apostado porque el movimiento se demuestra, en este caso, escribiendo a vida abierta. Y como invitado especial, Vicente Muñoz Álvarez, un autor empeñado en dignificar la cultura de manera insobornable, y que acaba de publicar el libro Cult movies. Películas para la penumbra, lo que corrobora que lo suyo es actitud pero con un ojo siempre puesto en el esfuerzo de estar disponible cuando llegan las musas.
Sonidos de altura
Como el Gran Café es santo y seña de la escena musical del Norte de España, la aportación sonora parece que viene incorporada a cualquier actividad de la que sea sede. Y hoy, el rizo se riza con tres leoneses pero que proponen nombres inconfundibles en versiones que merecen el aplauso sólo por el atrevimiento. Porque si hablamos de Pretty Things, J. J. Cale, Billie Holiday, Love, Townes Van Zandt o Shocking Blue, por poner varios ejemplos, que es lo que tocarán Los Tres Norteamericanos, el nivel superará la segunda planta y habrá que subir, tal vez algún día, a la tercera, que también la hay...
Así, la fiesta presentación que cerrará este trío será también la de un arandino, tres de Valladolid y dos de León, que parece que suena a menos rocanrol, pero que hay que adelantar que lo traen puesto de casa. Y que si Blas de Otero decía que le quedaba la palabra, a este colectivo impulsado por Rodrigo Córdoba lo que les queda es lo mismo. Pero para este siglo empeñado en caminar sin contenido, ellos traen la búsqueda de la tierra pura que dejarán para sus hijos, en un mundo, si no mejor, al menos lleno de palabras y acordes. En definitiva, lo que al final resulta ser la tecnología punta de la que presumir en esta ciudad llamada León.