6 ago. 2016

De lepra, franquismo y amarres







- Mamá, ¡¡ven!! ¡Vamos a jugar a leprosos!

- A... ¿¿ leprosos ?? Qué locura...

Id  hasta aquella pequeña colina. Mirad, alguien ha escrito un nombre utilizando rocas de lava.

Ahora voy yo. Quiero sacar unas fotos al faro.

Mamma mía... qué viento... casi puede con nosotros. Qué fuerza hay aquí. Este trozo de tierra de volcán,  de mar y el viento. Es muy fuerte eh...

- A mi me lleva el viento... ¡mira mamá! Adiooooss.

- Hay una luz muy bonita también. Traigo la cámara porque quiero hacer unas fotos al faro. Son para Susana. Ha tenido una idea estupenda. Le va a regalar a su amor una foto de este faro. Y yo se la voy a mandar. Con dos faros, el antiguo con esa lámpara, y el nuevo largo y altivo.

-¿Vas a mandarle los dos faros para que elija?

- Bueno, quiero enviarle varias perspectivas.

Depende de dónde te coloques y de la luz que haya y cómo la uses... así saldrá la foto. A mí también me encantan los faros. Hay tantas historias...

Ahora es La luz. Déjame un momento.

- ¿Me dejas hacer a mi?

- Claro, pero espera un momento.

- Pues entonces me voy. Si no me haces caso y tampoco me dejas...

- Vete sí, luego voy yo y te dejo hacer una foto.

- ¿Mamá pero por qué hicieron otro faro si ya tenían uno? ¿Hay alguien allí arriba?

... ...

Mamaaaá ven a jugar a leprosos con nosotros.

-  Ahora voy... un momento...

 A ver, ¿cómo se juega a leprosos?

- Pues nada, tu intentas huir pero no puedes porque eres leproso, y eres de los malos, y nosotros, que somos de los buenos te matamos. Tú eres del lado oscuro. Te posee la fuerza.

- No me gusta nada este juego, lo siento, yo a eso no juego. Es espantoso.  Y otra vez el rollito de los malos y los buenos. Pero, ¿vosotros sabéis lo que es la lepra?

- Es como algo en la piel, que se cae, y  te ponen vendas como una momia.

- Es una enfermedad sí, con muy mala prensa además. Es que crea un aspecto de la piel que repele a los demás, y la gente pensaba que era muy contagioso. Ya estaban estigmatizados para siempre. Mira qué palabra. ¡Estigma!

- Por eso tienes que huir mamá...te contagias.

- Es infecciosa, pero no tan contagiosa como se cree.  Antes recluían a la gente en leproserías, lugares, apartados, del resto del pueblo que no contagiado, como este... Mirad...

Barracones para enfermeros y médicos, avenidas, plazas, barracones de enfermos, los crematorios. Y la iglesia...

- Alaaa... ¡Vamos!

- ¿Queréis que vayamos hasta allí? Vale, vamos, pero sin jugar a matar leprosos. Vamos hasta el primer barracón.

- Todo está lleno de graffitis...

Mamá, ¿aquí estuvieron los leprosos? Tengo un poco de miedo.

- No. No tengas miedo, aquí no hubo leprosos. Tiene una historia muy curiosa. Lo hicieron en los años 40 con Franco. Aborrezco esta arquitectura franquista.... Mira la iglesia qué tétrica es, con esa cruz de cementazo... vamos a entrar. No tengáis miedo, sólo es una gran sala de cemento, y ventanas y algún pájaro, mira, esa parece una pardela.

Querían un lugar apartado para los enfermos de lepra. Luego llegaron los medicamentos para tratar la enfermedad, dicen, y no se llego a utilizar como sanatorio.

Luego lo compró un italiano para hacer un macro complejo turístico, y  le paralizaron el proyecto. No sé el motivo...Pero bueno, demasiado cerca de la costa. ¡Y con este viento por dios!

- Cuando yo lo vi por primera vez aún había marcos de puertas, y algunos sanitarios, ahora se lo han llevado todo.

- ¿Se lo lleva todo la gente?

- Pues sí. La rapiña está a la orden del día. Hay restos de cosas, basura, hogueras, latas... la huella del hombre... Ahora viene también gente a hacer prácticas militares, y locos vestidos con atuendos de guerrilleros a hacer como que están en la guerra.

A mí lo de las guerras y las peleas no me gusta. Ya sé, ya sé que sois chicos y todo eso está muy metido en el ambiente pero haré todo lo posible para que lo detestéis.

En un mundo de guerras y terrores intentamos enseñaros la no-violencia... a ver qué pasa... Hay gente muy loca hoy en día. Parece incluso paradójico...

- Mamá, yo voy a ser un niño bueno siempre, no voy a matar leprosos, ni a nadie. Sólo es un juego.

- Muy bien cariño. Gracias.

- Oye mamá, ¿tú sabes cómo se hace un hechizo de corazón roto?

- Ja ja ja... Yo no sé cómo se hace. ¿Y tú?

- Yo sí. Mira, se pinta una flecha en la arena de la playa, en marea baja, después se dibujan unas flores en la punta de esa flecha con una piedra. Luego esperas y miras en esa dirección, y la primera chica que veas, pues ya está. Te enamoras para toda la vida. Y luego sube la marea y lo tapa

- Filtros y hechizos de amor... suena bien el tuyo, ese del hechizo del corazón roto. Por aquí les encantan los amarres de amor casero, cuanto más al sur, más.

La blanca, la roja, la negra, la china, el vudú...

- ¿Tú crees en la magia, mamá?

Me gusta creer en los talismanes, en las piedras de buena suerte, los talismanes que alejan el mal. El cuarzo, el ámbar, la malaquita, la piedra de luna...

Vamos a dar la vuelta, se está haciendo de noche. No sé qué hora es.

Qué más da. Vamos.

La semana que viene habrá lluvia de perseidas. Muy fuerte. Las veremos desde aquí.











Calor vacío polvo viento
Todo por la patria
Nada más