22 jul. 2016

El Zebroide


- Mamá
- Dime
- ¿Me puedes tocar otra vez el diente?
- Cuál, ¿Ese dientín que se va a caer? Es de leche.... pronto tendrás unos buenos paletos, ya verás.
- Me gusta mucho tener un diente que se mueve, mira, mira, toca, como se mueve. Yo estoy todo el tiempo con la lengua moviéndolo, así, mira...
- Bueno, déjalo, él sólo se va a caer cuando toque. Luego vendrán los de arriba. Estáis muy graciosos con huecos entre los dientes.
- ¿De qué estabais hablando ahora papá y tú?
- Ja ja ja, qué cotilla, de los planes para mañana.
- Ya lo sé. Os pensáis que yo no estoy escuchando pero yo siempre estoy oyendo lo que decís, con mis orejitas atentas.
- Ya, ya... tú eres muy listín, pues si ya sabes... no preguntes...
- Ven mamá, te voy a enseñar una cosa. Pero ven ahora.
- ¡Es que estoy haciendo la comida!
- Tienes que venir ahora mismo.
- Vale, espera, ya voy. A ver.
- Mira Martín y yo hemos hecho una Ensalada loca, como te gustan tanto las ensaladas... Es para ti, mira, tiene boomerangs, nieve, cuchillas y zanahorias y también gusanos y babosas y un poco de fólico.. Luego si quieres lo metes en una batidora todo. Y si te gusta muy fría le das al boton de "hielar".
- Gracias pero... suena un poco repugnante....
- Susu se lo hubiera comido seguro.
Mamá...echo mucho de menos a ese gatín, esa carita que tenía siempre, y su pelo, y sus patitas, y cómo decía miu, miu cuando era muy pequeñín. ¿Ya no va a volver?
- Pues no lo sé.
- Podemos traer una gatita y así cuando vuelva se casan y tenemos muchos gatetes pequeños.
- Bueno, si no vuelve pues tendremos otro cachorrito ya verás.
- ¿Pero por qué tuvo que irse a buscar novias?
- Buena pregunta... Es la llamada de la vida. La vida se hace paso de mil maneras para continuar en este ciclo inmemorial.
Susu siente que hay otras hembras en celo y va a ellas a poner la semillita famosa, para que otros cachorros salgan a disfrutar de este mundo.
Nosotros somos también parte de ese engranaje. Lo mismo. ¿No crees?
- ¿Quieres decir que nosotros somos iguales que un gato?
Si ellos no pueden pensar ni hablar...
- Sí, en su lenguaje especial y propio, como todos los animales, mira qué zumbido hay ahí en la pared de adobe del pajar, esas avispas se están comunicando.
- Mamá, ayer soñé con un gato-burro.
- ¿No sería un burro-gato?
- Jajaja, no.
- ¡Un híbrido!
- ¿ Qué es eso?
- Algo resultado de la mezcla de lo que tú quieras. El burro-gato de tu sueño, o el zebroide, que es una mezcla de caballo y cebra.
- ¡Yo quiero uno!