15 may. 2016

El preparaje


- ¿Pero... ya estás despierto?, ven aquí un poco. Es prontísimo, aún puedes dormir casi una hora más.
- Ha sido una noche aburridísima.
- ¿ Por qué ? ¿No tuviste buenos sueños?
- No. Es que no he dormido en toda la noche...
- Pero ¿ qué dices ? Te he visto retozar y disfrutar como un cachorro hasta ahora mismo. Has dormido muchísimo. Además ayer estuviste con sueño todo el día, estabas cansado y necesitabas dormir, no te acuerdas? Papá siempre os está diciendo que hay que dormir más. Al acostarte dijiste... qué relax...
- Sí, necesito ir al baño. Tengo la nariz seca. Ahora vengo.
- ¿ Quieres que vaya contigo?
...
Mira tu hermano como duerme, háblame en susurros cerca del oído, que no se despierte.
Mira que tranquilo, que sereno está ... su cara no expresa ninguna emoción, le ves? Qué estará soñando? ¿Qué crees?
- Vale...¿Qué dices?
- Que mires a Nicolás... Mira los gestos de su cara cuando está dormido. Tiene algo de neutralidad, de apacible. Tú eres igual. Cuando estáis dormidos cuesta saber quién es quién.

Esa cara, pienso, está más cerca del Ser, Ser con mayúsculas.
Cuando dormimos no hay una máscara para la sociedad, para la familia, para los amigos...
Como un disfraz, de colores en los ojos, en los labios, en el pelo, en la piel, en las uñas, la ropa, un aroma, ser in, chic, cool, top y guay..... y luego expresar, sonreír, demostrar, agradecer, y controlar, y manipular, y medir y etiquetar, y ...
Cuánto de nuestra vida se nos va intentando colocar esa imagen que creemos que es la nuestra, la propia, la auténtica... en la mente de los demás... Esto me decía papá.
- Mamá, ayer cuando fuimos con los abuelos al cine, desde el coche ¡ vimos lo de los dinosaurios!
- Ah, es verdad, que es hoy! Pero ¿ya entrasteis a ver?
- No ... desde la ventanilla del coche vimos el preparaje, son de plástico.
- Hombre... ¿ No te pensarías que iba a haber allí 80 dinosaurios vivos no?
- No... pero los huesos... mamá... los huesos... creo que es todo de plástico, no va a haber ni uno de verdad...

Al amanecer,
lo invisible y el tiempo
y la realidad.

- ¿Pero... ya estás despierto? Es prontísimo, aún puedes dormir casi una hora más.
- Ha sido una noche aburridísima.
- ¿ Por qué ? ¿ No tuviste buenos sueños ?
- No. Es que no he dormido en toda la noche...
- Pero ¿ qué dices ? Te he visto retozar y disfrutar como un cachorro hasta ahora mismo. Has dormido muchísimo. Además ayer estuviste con sueño todo el día, estabas cansado y necesitabas descansar, no te acuerdas ? Papá siempre os está diciendo que hay que dormir más. Al acostarte dijiste... qué relax...
- Sí, necesito ir al baño. Tengo la nariz seca. Ahora vengo.
- ¿ Quieres que vaya contigo?
...
Mira tu hermano como duerme, háblame en susurros cerca del oído, que no se despierte.