19 jul. 2015

La Tierra Pura, poemario de Silvia D. Chica, o la fuerza telúrica de la palabra.

Gracias a Sheri Martinelli, de Culturamas por esta preciosa reseña:

Categoría: + Blogs | y tagged con
“La Tierra Pura” es la primera incursión en la poesía de la leonesa Silvia D. Chica, supuesta primera incursión porque hay personas que tienen la capacidad de crear poesía constantemente a través de todo aquello que tocan, sienten, a través de su mirada y este es el caso de Silvia, llámese mujer, filtro lírico, magia o don para acercarnos a nosotros mismos y cargar de valor lo obvio, lo próximo, con la indiscutible energía del Ahora. En su dedicatoria, se nos muestra cristal: “A todos los que dedican su vida al Dharma.” Y la vemos asintiendo a lo que dijo Kerouac: ¿es que quieres vivir engañado todos y cada uno de los malditos minutos de tu vida?
La Tierra Pura es un poemario orgánico, sólo sonteniéndolo entre las manos ya somos conscientes de que se trata de una pedazo de naturaleza, como raíz recién arrancada desde el fondo, un poemario que nos llega empapado de belleza, la belleza de lo cotidiano, de las cosas sencillas, de todo aquello que nos pasa rozando en el atropello del día a día. Silvia, nos ubica ante nosotros mismos y nos invita a respirar, a ocupar nuestras vidas, nuestro lugar, a pellizcarnos y sentirnos dichosos, únicos y paladear la esencia antes de que se acabe. Nos enseña a amar cada uno de nuestros delirios y cada una de nuestras calmas, con la misma intensidad, la misma curiosidad y el mismo vértigo. Es un poemario repleto de sensibilidad y emoción, una lente maravillosa, un canto a la vida, desde unos ojos que retratan poemas y escriben imágenes de un modo siempre imprescindible.






Ella: Silvia D. Chica, (León 1968), ilustradora, fotógrafa y escritora. Miembro fundador del fanzine Vinalia Trippers, profesora de yoga, alma inquieta donde las haya. Viva.
Gestiona el blog La Tierra Pura: http://silvidchica.blogspot.com.es/


La Tierra Pura, Silvia D. Chica
Portada de Toño Benavides y prólogo de Ana Pérez Cañamares.
Zoográfico Editorial



Oscilaciones
En lo alto de la torre
la veleta
para los desnortados los perdidos los sin rumbo
a lo lejos
las colinas serpenteantes
para los solitarios los amantes los viajeros
por encima de las secuoyas
la puesta de sol
enorme brillante generosa
y en el medio
yo
con mis oscilaciones mis asimetrías mis delirios.