27 may. 2012

Impermanencia en el Quindós







Ya están las fotos colgadas en las paredes del Hall del hotel Quindós,
ya pasó la inauguración, muy acogedora, entre amigos, buena música de parte del grupo del taller de improvisación, un buen vino blanco de tierra de león, sonrisas y amigos, un buen anfitrión, Jose Quindós, presentando el acto, y todos muy satisfechos.
Y como todo es impermanente, esto también lo será.
El que quiera darse un paseo hasta allí para verlas, allí estarán hasta el 30 de Junio.

Gracias a todos los que me acompañásteis el jueves con vuestras miradas y vuestras palabras.
Gracias !

La Tierra Pura es el enorme sentido natural de Silvia D. Chica aplicado a lo que está ahí fuera, el sabor exacto a lo valioso, lo fundamental, lo salado y lo medianamente dulce, eso que pasa por nuestros ojos y nos transforma sin apenas darnos cuenta, y que también nos instala en la mejor de las realidades, sí, justo esas cosas vivas que tanto escondemos bajo facturas, hipotecas, horarios y tickets de la compra. Hay, creo, dos formas de entender el mundo, una es dejarse perder por todo esto que digo, por un azulejo roto o una lenta humedad en la pared (que cantaba otra leonesa, Kikí d´akí), o esta otra forma pura y honesta de comunicarnos con nuestro entorno, con la vida gritando muda y la belleza mordiendo poco a poco nuestro ser de fragilidad y prisas. A algo tan valioso se ha venido dedicando Silvia con un empeño vital y lúcido, trasparente y ligeramente espiritual, un sueño o tal vez un lujo que comparte sin pedir demasiado, tan sólo una leve sonrisa o el amor tenue (aunque constante) a todo lo que ama. De amar la vida, de eso se trató siempre.

Julio César Álvarez

Todo son círculos concéntricos inscritos en otros círculos que contienen su Esencia, la Esencia del Todo.

Así son las fotografías de Silvia D. Chica: instantes que construyen Mandalas. Nuestra Pachamama nos habla con sus ciclos. Todos somos portadores de esa Esencia; es lo que me transmite y recuerda Silvia: algo tan sencillo y tan olvidado como parar un momento y dejarse asombrar.

Es un breve instante que ha de transformar tu vida, destilando en ti la Esencia de lo Puro.

Alfonso Xen Rabanal


Naturaleza mágica y subjetiva: misterio de las estaciones, bosques de símbolos, mística de la luz, caleidoscopios de flores, campos de fresas, insectos de fábula, caballos, perros y árboles que echan humo, música de los arroyos, armonía de la huerta, rincones umbrosos, ojos de pez, ternura y pasión, versos de escarcha, enclaves de poder, paisajes de ensueño, guiños de aves, mandalas de hielo, amaneceres nublados, ocasos sangrientos, equináceas y musgo, delicadeza y perspectiva, transparencias, espíritu y libertad, playas ocultas, oasis y tierras estériles, fantasmas amables, sortilegios de otoño, fragor del invierno, celebración de la primavera, festividad de verano, cantos de infancia, nostalgia del frío, abrojos y abejas, gallinas inglesas, nidos, incertidumbres y troncos, lunas de agosto, puertas abiertas, raíces profundas, eclosión de la umbella, bicicletas y caminos remotos, jardines privados, paraísos perdidos, lunes al sol, pavos reales, cambios de muda, viejas canciones, laberintos y faunos, quimeras y revelaciones, sutiles verdades, un perro que se llamaba Paco, un burro de nombre Pascual, un gato llamado Mao, guitarras, bikinis, macetas, sandalias, palmeras, viajes, sonrisas y niños, suspiros, mornas y ausencias, melancolía, saudade, esperanza y fe, miradas hechas poesía, poesía a raíz de miradas, sentimiento puro y pura vida: la TierraPura.

Vicente Muñoz Álvarez


Entrar cada mañana en la Pura Tierra de Silvia es un baño de frescor, un canto desesperado a la esperanza total, una recreación en la mirada congelada que nos regala.

La Tierra Pura se rige por las estaciones, que se suceden típicas o atípicas, y las fotografías que nos entrega Silvia nos señalan esas estaciones, esos espacios, las escarchas o sequedades, las flores o los frutos, los higos o las brevas, todo eso nos regala Silvia con su mirada, muchas veces a ras de tierra, mostrándonos caminos, pedregales, sendas, praderas o eras.

Animales, Silvia y los animales que para ella somos todos uno, caballos o mariquitas, ranas o cigüeñas, aves o mamíferos, todos desfilan de forma desordenada y bella por sus fotos dejando ese sensación de conjunción con el todo, con nosotros.

Por todo lo dicho y sobre todo, por lo callado esta exposición de Silvia D. Chica que antologa las fotografías de su blog, es impermanente, a la vez que inmanente y sobre todo necesaria.

Gracias Silvia por todo lo que nos das.

Felipe Zapico Alonso, mamífero.


1 comentario:

juan dijo...

Y ese "canto desesperado" se convierte en "canto de esperanza".. Mirando esto es imposible no adorar la vida ... NAMASTE.!!