28 abr. 2008

carta del amigo Mincho





al amigo mincho ya le queda poco de su estancia en india.
volverá el mes que viene a la tierrina, a nuestro occidente, y será un choque, como cada vez, y estará unos días raro, y como triste... pero todo pasará,recuperará su alegría para disfrutar con nosotros y después volverá al viejo país otra vez, porque creo que ya pertenece a allá.
me manda un relato que no os trascribo, a no ser que alguien me lo pida.
pero sí que os trasmito sus palabras iniciales...:


Pasamos tantas veces por la senda de la vida absortos en los fuegos artificiales de nuestro pensamiento que no caemos en reparar en las piedras del camino. Pero un buen día tropezamos con una de ellas, harta de que todos la pasen por alto.
Ese dia quiza nos demos cuenta de la magnificencia del musgo, de los líquenes adheridos a la roca, del polvillo del sendero. Ese, u otro día, quizá podamos percibir la grandeza de las pequeñas
cosas.Será entonces cuando, por fin, las piedras se conviertan en fieles compañeras de nuestro destino, será cuando el río nos comience a hablar con brillantes destellos y voz fresca y profunda. Será solo entonces cuando la mancha de café de nuestra camisa preferida deje de ser un problema para convertirse en el mapa del tesoro de nuestro corazón perdido.

Sobre esto trata el siguiente relato.